‘Culiacán es ciudad para unos cuantos’: Martha Cecilia Robles

Culiacán, con 4 mil 758 kilómetros cuadrados y 905 mil 265 habitantes, es una ciudad que excluye a sus propios habitantes.

 

La capital sinaloense no es una ciudad que arrope a todos, sino por el contrario, excluye a la población más vulnerable, reconoce Martha Cecilia Robles Montijo, Secretaria de Desarrollo Sustentable.

 

“Que la ciudad sea para todos y no para unos cuantos, eso es lo que a mí me tiene más preocupada y molesta. Cuando recorres la ciudad, yo la recorro muchísimo, voy y veo y esto no es para todos”, lamenta.

 

Hay personas que viven en colonias periféricas que no tienen vías de comunicación, sin movilidad, ni servicios públicos básicos.

 

Son las características de la pobreza y marginación que se repiten en el resto de la entidad.

 

Ese es el diagnóstico que tiene la titular de una de las dos secretarías nuevas del Gobierno de Sinaloa.

 

Cuando el priista Quirino Ordaz Coppel asumió la Gubernatura el 1 de enero, modificó el organigrama de la administración pública y fusionó la Subsecretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales; la Subsecretaría de Desarrollo Urbano; la Comisión Estatal de Agua Potable y Alcantarillado; la Comisión Estatal de Energía y el Instituto de Vivienda, y creó la Secretaría de Desarrollo Sustentable.

 

Robles Montijo asumió la titularidad el mismo día. Ella egresó de la Maestría en Negocios Internacionales y en Administración, con especialidad en finanzas, en el Instituto Tecnológico de Monterrey.

 

De 1992 a 2003, fue directora en la empresa Cocodrilos Mexicanos S. A. de C. V.; a la par, de 2000 a 2003, fue presidenta de Canacintra en Culiacán. Y en los últimos 14 años, ha ocupado distintos puestos en la función pública, en el Consejo Consultivo de Nacional Financiera; el Consejo Nacional de Vivienda y el Instituto Municipal de Planeación de Culiacán.

 

“¿Por qué lo hicimos, por qué así la estrategia? Para ordenar. Ordenar y empezar a planear un aspecto importantísimo que se olvidó por completo en el Estado”, dice en entrevista con Noroeste.

 

– ¿Qué se olvidó y qué estaba desordenado?

 

El desarrollo urbano y el cuidado al medio ambiente. Existen grupos importantes que han estado preocupados por el cuidado al medio ambiente, que son los que le solicitaron al Gobernador que se instalara la Secretaría de Desarrollo Sustentable. Y existen grupos de desarrollo urbano preocupados también por el desorden urbano que existe, por el crecimiento de las ciudades que no ha sido incluyente, no son seguras las ciudades; no tenemos una movilidad adecuada para los que vivimos en este Estado, no hay un plan de movilidad adecuado que mezcle y que conecte la logística en el Estado de Sinaloa y que promueva el desarrollo económico; entonces, las actividades han estado desarticuladas, los planes han estado desarticulados… Cada municipio desarrolla un plan de desarrollo urbano, ¿y qué haces con ellos?, ¿tú sabes? No sabemos, no existen ni la evaluación, ni las líneas de acción de esos planes, ni los resultados. Al menos, no los conozco.

 

Para la funcionaria, los institutos municipales de planeación urbana deben independizarse de la influencia de los alcaldes.

 

“Mientras que los Implan no sean autónomos, vamos a seguir teniendo dificultades al momento de que algún Alcalde o alguna empresa quiere instalar algún negocio y que no estén en las áreas adecuadas. Los Implan son los expertos en decidir cuál es el plan rector de la ciudad y hacia dónde tiene que crecer la ciudad, de acuerdo con los servicios”, expresa.

 

Los excluidos

 

Culiacán no es una ciudad desarrollada para todos, contrario al principio de inclusión que promueven los países desarrollados y la Organización de Naciones Unidas, compara Robles Montijo.

 

“Vete a la colonia Las Cascadas, a las colonias periféricas y ve a los niños dónde juegan. Y ve a los niños cómo salen de sus casas, por dónde caminan, cuáles son las vías escolares que ellos tienen, la seguridad que tienen las mamás para llevarlos a la escuela. El agua de dónde la están sacando. Y ni se digan las áreas rurales cercanas aquí, las sindicaturas de Culiacán”, dice.

 

“Eso no es tener una ciudad incluyente, eso es ser una ciudad para unos cuántos, donde el autobús no llega ni siquiera donde está su casa, donde tiene que hacer dos horas de camino para venirse a su trabajo la señora que trabaja en la casa y tiene que dejar a sus hijos solos. Para mí, eso no es una ciudad incluyente”, sostiene.

 

“Una ciudad incluyente, para mí, es que tenga el espacio público cerca, tenga la escuela cerca, llegue el autobús cerca de su casa, tenga una clínica de salud cerca de su casa. Y los niños puedan estar seguros ahí, el que tengan alguien responsable, los vecinos siempre estén pendientes de ellos. Que tengan arborización, que cuiden el medio ambiente, que no tiren el agua, que no derrochen la energía, que en la noche tengan iluminación, son los servicios básicos que tenemos que tener en una ciudad”, manifiesta.

 

Aquí, en Culiacán, hay 905 mil 265 habitantes, pero sólo hay 220 mil 178 viviendas particulares habitadas, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía.

 

Y no todas poseen los servicios básicos: 215 mil 997 disponen de energía eléctrica; 207 mil 403 reciben agua de la red pública; 208 mil 937 tienen drenaje; 211 mil 361 poseen escusado o sanitario; 172 mil 454 disponen de lavadora; y sólo 90 mil 106 detentan una computadora, de acuerdo con el Instituto.

 

– ¿Y qué tan grande es ese problema (de exclusión) en Culiacán y en el resto de Sinaloa?

 

Es lo más grave que tenemos. Para mí, un 50 por ciento de la población se encuentra excluida todavía.

 

Sin embargo, Robles Montijo considera que, para incluir a los habitantes de las zonas periféricas, se requiere que el Gobierno ofrezca los servicios públicos básicos, además establezca centros de salud y educativos, a la par de equipamiento urbano.

“Lo más importante para hacer una ciudad incluyente es ponernos a trabajar en el tejido social. Por eso, me interesa la parte urbana, esa es la razón por la que estoy aquí”, asegura.

 

Anuncia que, quizá, en Culiacán se implemente el plan piloto de Ciudad Integrada que administra la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano.

 

Otro proyecto es la réplica la Agenda 2030 de la ONU que promueve el desarrollo sostenible a través del combate a la pobreza, desigualdad y la exclusión, y hacer frente al cambio climático, detalla su portal web.

 

El dinero tirado a la basura

 

La basura es el otro problema urbano que se clasifica como grave.

 

Los sinaloenses producen 2 mil 400 toneladas de basura diarias. Del total, alrededor de 900 toneladas corresponden a Culiacán, estima Robles Montijo.

 

“No funcionan los rellenos sanitarios, no sirven. Ya tenemos todo el diagnóstico de ellos. El problema de la basura en Sinaloa es más serio de lo que se piensa. Tenemos la mayoría de la basura a cielo abierto y cada vez estamos tirando dinero. Estamos tirando dinero a la basura, porque la basura es dinero, les digo yo. Y no la estamos transformando; en otras ciudades, en otros países, esto ya está resuelto. Estamos muy retrasados en esta parte…”, afirma.

 

“Se están haciendo esfuerzos en tener rellenos sanitarios, pero no han sido suficientes. No se terminaron, no se trabajan, no existe la maquinaria para trabajarlos. No existe la política pública para cuidar los residuos a nivel estatal”, comenta.

 

Para las 900 toneladas de basura diaria que se producen en Culiacán, sólo hay 75 vehículos recolectores. En el Estado hay 291, según datos del INEGI.

 

Pero lo peor es que ningún municipio cuenta con servicio de tratamiento de residuos sólidos urbanos.

 

La funcionaria comenta que empresas de Canadá e Israel han ofrecido generar energía eléctrica a partir de los desechos.

 

“Con la biomasa que se produce de la basura se puede hacer”, dice.

 

“(Hay empresas) que hacen ese servicio en Sonora… en Guanajuato, en Monterrey… Hay una solución para que en este momento los municipios, al menos los pequeños, los que no tienen carros recolectores, hagan paquete”, señala.

 

La ex empresaria considera que el Congreso del Estado debe legislar el manejo de residuos especiales y sólidos.

 

“El Estado no ha tenido la capacidad para organizar que todas las empresas tengan el control en el Estado de los residuos sólidos. Es un tema que como no había Secretaría, esos temas se le dejan a los municipios, pero esos temas que tienen que ver con la salud…”, critica.

 

“Por más que se pongan las fumigaciones para los moscos, el problema de contaminación que está generando la basura es más serio de lo que nosotros creemos, porque está contaminando además del suelo, el agua de los esteros…”, expresa.

 

“Entonces, tenemos que traernos este tipo de empresas, buscar la mejor alternativa. El Congreso tendrá que intervenir para definir la ley y para definir el tipo de esquema de asociación que tenemos que tener entre la empresa privada y el Municipio”, dice.

 

PERFIL

 

Martha Robles Montijo

 

– Egresada de la Maestría en Negocios Internacionales y en Administración, con especialidad en finanzas, en el Instituto Tecnológico de Monterrey.

 

– De 1992 a 2003, fue directora en la empresa Cocodrilos Mexicanos S. A. de C. V.

 

– A la par, de 2000 a 2003, fue presidenta de Canacintra en Culiacán.

 

– En los últimos 14 años, ha ocupado distintos puestos en la función pública, en el Consejo Consultivo de Nacional Financiera; el Consejo Nacional de Vivienda y el Instituto Municipal de Planeación de Culiacán.

 

Comentarios

comentarios