Llaman a construir un estado de paz y combatir a la corrupción: ‘sí se puede’

Creer que es posible construir la paz que tanto se anhela en una sociedad, combatir la corrupción para que en un estado las cosas mejoren y cambiar la política de drogas, es a lo que llamaron expositores en el Primer Congreso de Paz Aplicada que organizó Noroeste.

 

Steve Killelea, fundador del Instituto Para la Economía y la Paz, expuso que México puede hacer las cosas bien y combatir la corrupción dentro del sistema con la finalidad de que este país tenga oportunidades, crezca, florezca.

 

“Si quitas la corrupción, las cosas mejoran”, añadió.

 

El australiano aseguró que los países que están mejorando en los indicadores de Paz Positiva tienen un crecimiento en su Ingreso Interno Bruto del 1.5 al 5 por ciento más que otras naciones.

 

Patricia de Obeso, vocera y coordinadora en México del Instituto para la Economía y la Paz, detalló que por el nivel de homicidios en los últimos años este país ha ocupado la posición 140, de los 163 que evalúan.

 

En México hay una tasa de homicidios de 16 por cada 100 mil habitantes, mientras que en el mundo ese promedio es de 7 por cada 100 mil, lo que significan están a más del doble.

 

“Es importante empezar por creérnosla… que es posible saber reconocer que hay manera de construir esa paz que tanto anhelamos y justo esa es la propuesta que tratamos de hacer desde el instituto”, añadió.

 

En Sinaloa el impacto económico anual por la violencia asciende a los 112 mil millones de pesos, lo que equivale al 29 por ciento de su Producto Interno Bruto, añadió.

 

Esos 112 mil millones de pesos es lo que gasta el estado en la policía, para encarcelar a las personas, lo que destinan las empresas para protegerse, así como por los costos indirectos, detalló Obeso.

 

Zara Snapp, integrante del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad, propuso modificar la política de drogas con la finalidad de que el estado regule el proceso desde la producción, hasta el usuario final.

La expositora, autora del libro Diccionario de Drogas, mencionó que la regulación es la política que buscan.

 

“Que el estado regule el proceso desde la producción, distribución, la venta, hasta el usuario final, donde tal vez en comprar algo te den información”, añadió.

 

Con la regulación es poner reglas, decidir quiénes pueden tener acceso.

 

“Lo que buscamos hacer en políticas de drogas es reducir el daño de consumo de estas sustancias y reducir los daños de la política actual, sabemos cuáles han sido las consecuencias en México desde 2006”, reiteró.

 

Snapp exhortó cambiar de paradigma con políticas de drogas centradas en los derechos humanos, que busquen la salud de los usuarios y la de la población.

 

REGULAR EL CANNABIS

Zara Snapp

Propuso una Ley General del Cannabis que incluya:

1. El primero distinguir entre uso medicinal y personal.

2. El segundo, permitir el autocultivo de hasta 20 plantas para fines médicos o recreativos.

3. Prohibir el acceso a menores de 18 años, excepto en el caso medicinal con receta médica.

4. Crear el Comité Regulatorio de Cannabis.

5. Un Fondo de Reparación para Víctimas de la Guerra Contra las Drogas

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