‘Somos analfabetas emocionales’: Leonel Narváez, sacerdote colombiano

Para el colombiano Leonel Narváez, desde un campesino hasta un jefe de Estado, carecen del conocimiento para manejar las emociones. Hay venganza por el rencor, por la ofensa, pero el perdón frena la venganza, el ajuste de cuentas, motivación principal de los homicidios en toda Latinoamérica, expone el presidente de la Fundación para la Reconciliación

CULIACÁN._ A través de la Fundación para la Reconciliación, Leonel Narváez Gómez, sacerdote colombiano, ha logrado actos de perdón impensables.

Un ejemplo: una madre aceptando como hijo al criminal de su propio hijo y no sólo eso, lo adopta, lo tiene en su casa.

Lograr este tipo de heroismos, demanda un ascenso cultural como seres humanos. Es un acto de profunda espiritualidad, mucho más que mera religiosidad, explica en entrevista para Noroeste.

La fundación es una entidad sin ánimo de lucro fundada el 14 de marzo de 2003 por un grupo de amigos colombianos liderados por Narváez quien actualmente es el presidente.

Diseña e implementa propuestas de Cultura ciudadana de Perdón y Reconciliación para facilitar la resolución pacífica de conflictos, la prevención y superación de las violencias, contribuyendo así con la construcción de paz sostenible entre las personas y los grupos humanos.

La fundación ha creado e implementado cuatro programas. Escuelas de Perdón y Reconciliación, conocidas comoES.PE.RE, es uno ellos.

Estas escuelas son cursos de 60 horas que empezaron en la ciudad de Bogotá, y hoy en día se han extendido a muchas ciudades de 18 países de las Américas y Europa. En las ES.PE.RE se promueve el perdón como un derecho humano y como virtud política. En México se implementa con líderes locales en ciudades de 21 Estados de la República.

Narváez Gómez, quien en 2006 obtuvo el Premio Unesco Educación para la PAZ, estará en Culiacán el 23 de enero donde ofrecerá una conferencia magistral.

En entrevista habla de lo que es el perdón, la reconciliación y explica que el perdón es el primer paso para la paz.

¿Qué es perdón?

Perdón es el ejercicio que hace la víctima para transformar la memoria triste y traumática de un crimen o una ofensa, para no quedarse congelado en el pasado.

¿Por qué dice que el perdón no cambia el pasado, pero sí el futuro?

Precisamente porque con el perdón, la víctima  logra realizar un giro narrativo, que le ayuda a transformar su memoria del pasado y proyectarse ahora al futuro. Perdon es pasar de las ganas de venganza a la necesidad de cultivar la compasión y la bondad,  por cursis que puedan sonar esas palabras.

Es esta la bonita experiencia que estamos viviendo actualmente en Colombia en donde millares de victimas están perdonando a su victimarios. Pero es también la valiosa experiencia que encontramos en todos los demás países del continente.

¿La reconciliación?

La reconciliación es el ejercicio de recuperar la confianza en el ofensor. Es un proceso totalmente diferente al perdón. De hecho, puede haber Perdón sin reconciliación pero no puede haber reconciliación sin un mínimo esfuerzo de perdón. Muchas veces la reconciliación no es aconsejable como en el caso de una niña que fue violada por su propio papá. La niña puede perdonar al papá, obligarla a reconciliarse, e re-victimizarla.

¿Si no hay reconciliación, de qué sirve el perdón?

Lo más poderoso de que haya sólo perdón es que se frena la venganza, y como te decía, la venganza, o el ajuste de cuentas, es el motivador principal de los homicidios en toda Latinoamérica.

¿Cómo ayuda a una persona perdonar?

En la escuela no nos enseñan temas tan prácticos  como resolver conflictos,  problemas de  relaciones,  porque la educación es todavía educación para el conocimiento y por eso, predomina todavía el analfabetismo emocional que es alarmante en todos nuestros países, analfabetismo emocional, desde los ciudadanos de la base social  hasta los mismos jefes de estado y, hasta nuestros grandes líderes políticos, sociales y religiosos.  Todos somos , quien en mayor o menor grado, analfabetas emocionales. No sabemos manejar nuestros corajes, nuestras rabias, no sabemos manejar los rencores que esos corajes generan y finalmente no sabemos manejar las urgencias de venganza o de retaliación que generan las ofensas.

Casos actuales de analfabetismo emocional son Trump en USA, los políticos en Brasil, Putin en Rusia con Putin, Duterte en Filipinas. En ellos predomina la rabia,  el rencor y la venganza. Cómo lograr que se posicione la bondad, la compasión, la generosidad, la magnanimidad de corazón?

¿Analfabetismo emocional es no saber controlar emociones?

Exactamente…

Una persona con odio, ira, sed de venganza, ¿cómo puede vivir con todos estos sentimientos adversos?

Vive enferma. En estos dos últimos años vengo trabajando en Estados Unidos en una comisión de neurólogos y expertos de paz dedicados al programa que se llama Re-cableo del Cerebro (Rewiring the Brain). En las neuro-imágenes de personas que viven con sus corajes y sus rabias, sus rencores y sus deseos de venganza, se nota inmediatamente que son personas con neuronas enfermas o paisajes del cerebro muy tristes, rojos, áridos. Las personas que cultivan  sus corajes y  sus rencores, lo mínimo que tienen son problemas digestivos. Las personas que viven serenas, tranquilas, pacíficas, tienen paisajes neuronales muy bonitos, muy saludables, y eso se expresa en la apariencia de salud externa de las personas.

¿Qué hacer para avanzar hacia la paz y la reconciliación?

Es muy importante entender una frase que repito con frecuencia: la pobreza   produce violencia pero la violencia produce todavía mayor pobreza. Cuál de las dos debemos resolver entonces primero? ¡Las dos! Es necesario trabajar para resolver las complejas realidades de  pobreza pero también al mismo tiempo es necesario buscar de resolver las difíciles realidades de rabia, rencor y  deseos de venganza.

Conociendo mínimamente  la situación de México, un país con más de la mitad de su población en situación de pobreza, uno tendría que concluir que resolver la violencia pasa primero por resolver todas las formas injustas de pobreza que es lo que genera protesta,  saqueos (como los saqueos de estos días, en protesta por el alza de la gasolina). Sin embargo, la superación de la violencia pasa también por ayudarle a los empobrecidos del país para que no se dejen llevar solamente por el coraje y por la acción violenta. Ya sabemos de sobre que la violencia genera violencia por lo mismo más pobreza. Es necesario caminar con las dos patas: resolver la pobreza pero también aprender a superar la rabia y la venganza.

 ¿No es utópico pensar que una persona puede perdonar a alguien que le mató a su hijo, hija, hermano?

Nosotros aquí en Colombia tenemos la fortuna en estos últimos años de ver muchos actos de perdón impensables, absurdos y paradójicos como el caso de una mamá que acepta como hijo al criminal de su propio hijo, y lo adopta y lo tiene en su casa.

¿Eso se ha logrado en Colombia?

Eso ha sucedido en Colombia, nosotros tenemos el caso de un secuestrado que es alcalde de una gran ciudad en Colombia que se llama Cali que hoy le da empleo a los que lo secuestraron.

¿Cómo se logra eso?

Es todo un ejercicio de ascenso cultural, de educación nueva, de espiritualidad autentica, menos de religiosidad y si de capital espiritual.

¿El perdón no es sinónimo de impunidad?

No, para nada, de hecho perdón no es olvidar pues nadie puede olvidar. Perdón no es negar la justicia, la justicia tiene que seguir su camino.Perdón no es tampoco ir a abrazarse con el ofensor, perdón no es negar, esconder, o tapar el dolor que tengo por la ofensa. No. El perdón es un ejercicio de superación del dolor-trauma, de no quedarse anclado en el pasado, y más bien proyectarse al futuro.

¿Ve países que promuevan el perdón como política pública y como cultura civil?

No,todavía. Hay esfuerzos valiosos en algunas ciudades (por ejemplo en Acapulco, en Monterrey, en Saltillo) pero no son todavía lo suficientemente significativos. Desafortunadamente, el perdón todavía se ve como un asunto religioso y como mera  propuesta de iglesia…

El tema del perdón, de la reconciliación, ¿por qué no quedar en el ámbito personal y religioso?

La famosa politóloga Hannah Arendt,  judía alemana, que fue desterrada en la época de los nazis de Alemania, vivió en Estados Unidos, es hoy en día famosa por su propuesta de perdón como virtud política. Yo me he atrevido a agregarle que el perdón a futuro llegará a ser un derecho humano.

¿Ya está comprobado que sacar el perdón del ámbito personal y religioso para convertirlo en un asunto público y político ayuda a que un país tenga paz?

Pues mira, hace 18 años el tema del perdón en Colombia,era como un trapo rojo para el toro y hoy en día el tema del perdón se ha instalado muy fuerte en la realidad cultural colombiana.

¿Perdonar es el primer paso para lograr la paz?

 Yo me atrevería a decir que sí, y no sólo la paz colectiva, sino la paz individual, e interpersonal. Y sobre todo, La Paz  intrafamiliar que  empieza por la capacidad, yo diría por el heroísmo del perdón.

¿Detecta en la Iglesia Católica trabajo para avanzar en la búsqueda de paz y reconciliación?

Sí, yo pienso que hay esfuerzos valiosos. Yo quisiera resaltar el  esfuerzo valioso que están haciendo en la Arquidiócesis de Acapulco, donde todas las parroquia y  todos los sacerdotes se han metido en esta perspectiva de trabajar por la cultura ciudadana del perdon y de la reconciliación. Entiendo que también lo vamos a hacer en Michoacán.

La tarea de la escuela en la construcción de paz, ¿cómo es?

Los dos escenarios básicos para La Paz son la escuela y la familia. Sin embargo, deben ejercitarse en transformaciones importantes. La escuela del futuro deberá ser la escuela para la convivencia y para la paz, no tanto para el conocimiento. El conocimiento cada vez más lo vamos a encontrar en la nube, con nuestros aparatos electrónicos. La educación del futuro es la educación para la convivencia como el reto más grande que tiene la humanidad.

Desde el interior de las casas, ¿cómo se construye la paz?

Claro, la familia sin duda es un tema central, en la construcción de la paz, si los padres, si los hijos no logran la paz, poca paz puede haber en la colonia, poca paz en la ciudad y poca paz en el país. Uno de los temas preocupantes para el caso de México es que México tiene por ejemplo, niveles muy altos de abandono de niños. Ocurre que cuando un niño es abandonado tiende de adulto a ser abandonador. Una niña que fue abandonada, de adulta, de casada, o de mamá tiende a abandonar. Se generan así ciclos perpetuos de abandono. Todo eso va generando más violencia.

¿A qué atribuye México tenga altos niveles de abandono de niños?

Sin lugar a dudas, el abandono de niños es el resultado de falta de escolaridad y de cohesión familiar elemental.  Cuenta mucho el problema de la pobreza, el desempleo, y el trabajo mal remunerado que obliga a muchas mamás a abandonar a los niños para tratar de conseguir lo básico para sobrevivir.

Usted plantea que los medios deben trabajar para educar para la paz  y no para la guerra, ¿cómo debe ser el trabajo, la cobertura de un medio en la construcción de la paz?

El gran problema de los medios, es que para poder vender, tienen que vender violencia . Por eso mismo del analfabetismo emocional, los medios hablados y escritos son con frecuencia promotores del coraje, del rencor y despertadores de venganza. Un gran desafío que tienen los medios es cómo criticar sin violencia, y como crear conciencia de realidades difíciles que viven los estados, o las ciudades, sin que se use un lenguaje violento un lenguaje armado o explosivo. Los medios contribuyen a La Paz cada vez que en lugar del lenguaje armado, generan lenguajes nuevos, amables, respetuosos.

 Narváez Gómez expone que el perdón es un tema desconocido. Hace entre 15 a 20 años comenzó a investigarse y a tomarse en serio. “En el cristianismo el perdón es un tema central a la propuesta del evangelio, el tema del perdón, sacerdotes, obispos, cristianos, es lo que menos conocen, es decir, el cómo se hace, cómo se aplica, cómo se vive, encontrar formas prácticas para eso, no lo tenemos todavía”.

Comentarios

comentarios